Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

viernes, 10 de octubre de 2008

el abecedario arabe o la escritura china

me basta la sonrisa del mendigo
que con darle esa mirada y buenos dias
se hace rico, y a cambio te entrega sin pensarlo
lo poco que llevaba en la maleta.

radiante, salgo siempre a ver el día
no es oscura la sombra si no es noche
no va a escondidas ni es cobarde
lleva la lluvia, siempre por delante.


la sombra pudiera volverse caprichosa,
pintar nublado ese día de alegre primavera
pero la violencia gratuita no compensa
mejor respetar a los ateos, que las guerras
las ganan los que escapan a las balas
son los necios los que quieren las medallas.

se creyó no sé yo que iluso
que a la sombra,
le cerraba los caminos
poniendo una frontera.
trapos sucios lavándose en el rio
ensucian muchas manos,
los dedos que no quieren no se ensucian,
es digno del nombre el enemigo
que malqueriendote te escupe en la tumba
no aquel que te trae florecillas cada dia
y solo el dia de los muertos por compromiso viene.

que se sequen los desiertos, quedan siempre
achicharrados y más solos
sin lluvia no hay campo que sea verde
es sencillo, lo clarito creia que estaba claro
no hay en esto juegos de palabras.
las flores son más bellas
más confusas
difusas, complicadas y sencillas
tantas veces quisieron muerta la palabra
tantas veces vino el silencio a hacer la suma
se enreda el adjetivo en el pronombre
el verso es utopia
del poeta
que solo miente
cuando dice que no escribe para nadie
siempre hay mirada que te trae algunas letras
siempre hay musa o bruja
y no era mas grande aquel griton que hablaba de narices
ni menos cuerdo el que decia que sueño era la vida
tan ñoño y tan dulce era el poeta
que puso en el camino los acordes
escondida melodia entre zarzales
silenciosa y bailando entre las sombras
no era la sosa rubia de las trenzas
ni la insulsa incorporea que muerdes y no tocas
era un silencio por desprecio
ahí si iba el veneno en el silencio
se te perdió el verso en una entrada
de las tres de aquel poeta era la morena,
aunque quiera el ñoño la tercera,
era el nudo, el hilo, la luz, el sol, hasta el ruido,
quédate todas las nueces no me hacen falta
era el rico y el mendigo,
el judio y el ateo, el sabio y la estrofa que no rima,
era más que todo eso
era luna de sombra, soñadora luna
la ilusión y la morena
tanta veces caiga,
tantas veces vuelve
mira la mañana sonriendo
y se levanta.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre encuentro un hueco para tí...entre mis 458.00 enrredos...porque merece la pena entrar y leer lo que hoy he leido...porque no te entiendo..y al mismo tiempo entiendo partes de tus versos...pero cada día me parece mejor cada palabra que si dices.

Me gusta que no te vuelvas a encerrar en tu caparazón...hay una mujer en tí que aun no sabe que existe...y mientras la descubres puedes sufrir...pero ahora ya es tarde para volver atrás y donde te lleve en la que estás volviendo a ser...va a ser bueno aunque el viaje sea difícil.

Besitos reina...muy buen fin de semana muaks

Martes

guada dijo...

bueno yo soy jueves, jejeje, la verdad me ha encantado esta poesia
un besazo muy grande

Anónimo dijo...

Pues a mi, llámame Viernes :)

Me dejan cavilando tus poemas...

A la par de tanta enjundia y fundamento surge siempre victoriosa la melodía.
Tienes mérito y talento, Iswar, por no ceñirte al metro
ni al rima y, sin embargo,
preñar el sentimiento de cadencia, de canto y de armonía.

Besos melódicos.

Esther dijo...

Muy bueno como todo lo que escribes, lo que me ha encantado es la primera estrofa del mendigo que a veces el qeu menos tiene da más o todo lo que tiene a cambio de nada, una sonrisa, una mirada...

besos

Iswar Salibovini dijo...

gracias bellos y bellas.
I: