Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

miércoles, 22 de octubre de 2008

la insoportable levedad del ser, Milan Kundera

¨Todo el mundo sabe que es difícil encontrar, en la vida un lugar......¨Escribo esto desde el ordenador de un amigo, por que soy incapaz de escribir una palabra con alguien al lado mirándome , y en mi casa no puedo. Hay algunos de sus amigos en su piso del barrio de Gracia. algunos catalanes, y otros no, otros de más lejos. Mi amigo les ha dicho que me dejen tranquila, que yo me pongo borde, cuando no tengo ganas de hablar.

Uno de ellos , está tocando la guitarra, saca unos acordes por Camarón. suena regular, pero le pone un sentimiento y un entusiasmo que el mismo Camaron le daría las gracias si pudiera. Lo miro un momento y me da un segundo su mirada, pero sigue con las manos en la cuerda de su guitarra.

Huele a un incienso que no distingo bien, y me marea un poco, huele a hash, que también me marea,  siguen con su charla, y no se levantaran a mirar lo que escribo. Si acaso, luego se lo leerá el que quiera este post, dudo mucho que sean más de dos o tres, probablemente no pasen del título.

- nenes, de que hablais, les digo dejando ya el teclado.
-  De la ley de la gravedad, niña, tú que opinas.
- ¿qué era, lo de los dos cuerpos sumergidos en agua......son directamente proporcionales........? bueno, ya lo hablamos otro día, yo de filosofía, siempre opino que en qué estaría pensando el filósofo cuando se le ocurrieron las palabras que conocemos, y cuáles eran las que se calló.

hala guapines, otro día vengo, les digo, yo sigo con mis cosas como siempre, vosotros a lo vuestro. Esa guitarra, que no pare.

pues vente cuando puedas,

claro, en cuanto pueda vengo.

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera


Canción:  camino soria, Gabinete Caligari,
y la compañía de unos cuantos que no conozco más que de vista,  por que mi amigo, no estaba en su casa hoy.