Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

jueves, 18 de junio de 2009

El tesoro, de Miguel Delibes

Entre una cosa y otra,
a mí, perder me molesta.
Pero mucho.
Por eso, me aplico el cuento
"si no sabes perder...más vale que no juegues".
Pero más aún si andamos cambiando reglas.
Bastante tengo con la que tengo, para tener nuevas.
Y el arte del enredo, ¡que dón el de algunos!
para mi hubiera querido yo ése,
¡eso si que es arte!, ni comparación con...
con nada. Eso es arte puro, y para eso hay que ser,
por lo menos, "elegido de los dioses de la verbigracia".
Hasta en el mús,
me jode que me ganen por la mano,
- que se la cortaría directamente-
"peligrosilla eres"
- no lo sabes bien.
Es por eso que soy de pocos juegos.
Y al final,
la vida es puro juego.
Y todo viene a ser,
para que lo entiendas
con palabras sencillas,
- que ésta-, ya sé,
no es mi especialidad precisamente,
como ver que cartas te han tocado,
que piezas te han comido
quíen lleva la mano,
quíen el farol,
o el camino más corto.
Las cartas que te falten,
tú veras,
quíen te las presta,
o a quíen se las robas.
Ten en cuenta,
que robar es un delito,
y penado,
y lo que te presten,
lo vas a acabar pagando,
normalmente,
con altos intereses.
El delito,
viene a ser,
"que te pillen,
cogiendo prestado".
Que Dios te bendiga mijito,
con el don,
cualquiera que sea,
pero, si puede ser,
ya puestos a pedir bendiciones,
y en tiempos de ofertas
que los tiempos buenos suelen durar poco,
que en el pack
incluya el de la "verbigracia".

...para entender esto, igual te cuesta un poco.
No te leiste "el tesoro", de Miguel Delibes, y encima me perdiste el libro.
Ahora ya pasa directamente, a " la vida sobre ruedas".

El tesoro, Miguel Delibes

" En un capítulo del libro, Delibes va contando como su padre le hacía dar vueltas por los alrededores de la casa para que aprendiera a ir solo en bicicleta. Cuando aprendió, él, lo mismo que su hermano, sobre todo, debían aprender a dar esquinazo a los policías municipales que si los pillaban les cobraban la tasa de matrícula del vehículo."

.De todos sus libros, por lo demás, sigo diciendo que me quedo con "el tesoro".
Y sigues sin saber cúal es el tesoro.
Si cuando empieces a leer, acabas hasta el final, te lo digo yo misma. Entonces si habrás pillado el camino corto. El largo, era leer el libro entero.

2 comentarios:

El Capitán Escarlata dijo...

Que enigmática sois, mi Señora,... a mi de Delives, me gusta "Diario de un cazador" y "Los Santos Inocentes".

Expresiones bajo la alargada sombra del ciprés varias.

marialocaypeligrosa dijo...

capitán, te has leido la entrada entera?, jajaja
podrías ser miembro del blog, si no fuera porque me llenarias esto de aldonzas...