Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

lunes, 26 de abril de 2010

La libélula

Había una vez, una libélula que siempre se quejaba de que sus papás le regañaban. Sus amiguitos tenían siempre más cosas que ella. Más juguetes, más nuevos, casa más grande, hermanitos que no le molestaban. Y encima le obligaban a ir al colegio.
Sus papás le decían: tú tienes muchas cosas, donde dormir, comida cada día, alas para volar, y eres capaz de pensar. Tienes imaginación!.
Un día decidió escaparse. Decidió acabar con todo y ser libre.
Caminó y caminó...hasta que se hizo de noche. Estaba tan cansada que no sabía a donde ir. Se paró al lado del rio, por que recordó que en el colegio, alguna vez hablaron de que los pueblos inteligentes acampaban cerca de donde había agua. No pudo dormir pensando si le atacaría algun animal salvaje. Tenía frío. Recordó entonces, que los hombres inteligentes hacían fuego para calentarse y asustar a los animales.
Se hizo de día. Quería volver a casa. Pero no había dormido, no había comido, y no tenía ya fuerzas.
Entonces se paró a pensar. Fué cuando se le ocurrió la idea.
- Si tengo alas, puedo volver a casa volando!

8 comentarios:

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Muchas veces nos cuesta toda una vida darnos cuenta de que podemos volar aunque sea evidente que tenemos alas, un placer leerte.

Un beso.

marialocaypeligrosa dijo...

quinto forajido: Tienes razón, lo evidente es justo lo que menos vemos.
El placer es mío.
Un besin,
I.

Anónimo dijo...

Caminante son tus huellas
El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.
¿Para que llamar caminos
A los surcos del azar...?
Todo el que camina anda,
Como Jesús sobre el mar.

Yo amo a Jesús que nos dijo:
Cielo y tierra pasarán
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.
¿Cuál fue Jesús tu palabra?
¿Amor?, ¿perdón?, ¿caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.
Como no sabéis la hora
En que os han de despertar,

Te quiero por todo lo que nos dás.
Rosete.

marialocaypeligrosa dijo...

rosete, ¡que comentario tan bonito!
te echaba muchísimo de menos.
" se oyó a un poeta cantar:
es corto cualquier camino
si me acompañas al andar"
Te quiero mucho,
I.

martzel dijo...

muy bonita, iswar.

marialocaypeligrosa dijo...

milla esker martzel
musu eta besarkada bat!
I.

Rodolfo Serrano dijo...

He intentado dejarte comentario en el post de arriba y no puedo, pero quería decirte que habría que releer más a Rosalía, Grande Rosalía.

marialocaypeligrosa dijo...

Sr. Rodolfo, gracias por el comentario. El blog y yo parece que no nos llevamos bien. No tengo idea de cúal es el error.
Un besin,
I.