Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

viernes, 18 de marzo de 2016

"equivocarse forma parte del proceso de aprender"

En lo de admirar ciertas frases que no son mías, me sigue sorprendiendo la facilidad de algunos para decir lo más complicado de la forma más simple. Quizás porque desarrollan una capacidad,  o es  un don que ya les viene dado.  En cualquier caso, yo no lo tengo.

Y de la misma forma es justo reconocer que me asombra eso que yo llamo "grandes frases" en boca de personas que no son  ni mucho menos santo de mi devoción. No voy a decir enemigos, sería injusto. Yo enemigos tengo pocos, y quiero menos.  Tal nombre ni siquiera lo merece cualquiera, y conmigo cuesta mucho ganárselo.
En cualquier caso, hay algunas personas por las que me es difícil tener afinidad. No soy capaz de generar con ellas ninguna relación si necesariamente tenemos que coincidir. Mucho menos empatía.  Sé que no hago ningún esfuerzo. Y a lo más que llego es a una relación de absoluto respeto y la educación más extrema. Y esto, generalmente es por que por medio hay algún tipo de interés por mi parte. Si nó, reconozco que pasarían al olvido más absoluto. Triste y pobre de miras es mi comportamiento, lo sé. No voy a decir en mi favor que al menos reconozco mis defectos, no tiene ningún mérito.

Lo que sí es justo reconocer, es cuando quien considero lo más alejado a mi forma de pensar, es capaz de decir una de lo que yo llamo grandes frases. Dos o tres seguidas ya es lo más!.
Si encima resulta que si quien lo dice no es precisamente santo de mi devoción, ya me parece
increíble. Increíble,  pero eso no quiere decir que de repente vaya a parecerme simpático/a o mejor persona.
Es como cuando paseas al perro y de repente te saluda y te hablan todos los que tienen perro. Eggg? el  vecino que no me ha saludado en la vida ahora me habla? me está explicando no sé que de su perro? le he preguntado yo algo???  tener perro y pasearlo me ha hecho buena persona de repente??
parece que sí, tener perro te hace buena de repente. Lástima que  a mí me caiga mejor su perro.

 No quiere decir que de repente vaya a caerme bien. No. No nos engañemos.

"Equivocarse forma parte del proceso de aprender".
Lo sabemos, pero nos olvidamos la mayoría de las veces.  Sería injusto no reconocer al grande la grandeza. Es de ley.
 

martes, 15 de marzo de 2016

Corro, pero te alejas demasiado

Corro,
pero tus pasos son zancadas
y corro más,
pero no llego.
Ni siquiera me acerco.

Y lo pienso,
lo estudio, lo analizo,
lo vuelvo, lo revuelvo,
lo enredo y lo deshago,
lo miro,
desde mil puntos de vista diferentes.

Y tengo miedo,
a perderlo,
a darlo por imposible

Muchísimo miedo
a seguir,
a que ya no me importe.
por que eso,
 en que me convierte?









 

viernes, 11 de marzo de 2016

RIMA XXXIX. Gustavo Adolfo Bécquer

 
RIMA XXXIX

¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable,

es altanera y vana y caprichosa;

antes que el sentimiento de su alma,
brotará el agua de la estéril roca.


Sé que en su corazón, nido de sierpes,
no hay una fibra que al amor responda;
que es una estatua inanimada..., pero...
          ¡es tan hermosa!


 

Gustavo Adolfo Bécquer

 

jueves, 10 de marzo de 2016

Cartas a mi prima "no estarás sola", Ismael Serrano



Hoy quería hacer otra entrada primi, pero he necesitado ésta.  Ya sabes cuantísimo te necesito yo. Quizás por que no tengo las palabras que busco cuando te hablo. O simplemente porque me haces falta. 

Ya sé que muchas veces no consigo palabras cuando las necesito contigo. En realidad me haría falta vivir varias veces para decirte algo. Y no sé,  bien bien,  si llegaría a decírtelo. Parece lo más tonto del mundo. Pero pasa con alguna gente. Con gente muy contada en mi caso. Puedes incluso ensayarlo, pero por muchas vueltas que le des o por claro que lo veas, de repente, te encuentras diciendo algo que no tiene absolutamente nada que ver con lo que querías decir.

Y pasa que lo que quiero decir, se me queda dentro. Y se me atraviesa en la garganta sin dejarme más opción que callarme o tragármelo. Pero no puedo tragármelo por mucho que quiera. Y no puedo decírtelo porque te quiero. Y ahí se queda.  Ahí se queda por que algunas personas no somos capaces de sacarlo. Dice mi amigo R. que lleva toda la vida contándole al psicólogo las cosas más increíbles. Y que nunca ha sido capaz de decirle lo que de verdad le atormenta. Y no dudo, como el mismo dice, que es un gran profesional, pero la verdad, la psique es un talismán peligroso, se me antoja el camino a la alquimia.

Es como las cartas que te escribo primi. Ya sé que a veces se me va mucho la onda y te encuentras leyendo un folio entero donde  hablo del incendio de este verano. Ya sé que preferirías que te hablara de otras cosas. No puedo evitarlo primi. Podré llenar mil folios, o uno, pero tendrás que leer más despacio si quieres enterarte de algo. Pero eso no puedo decírtelo. 
Es lo que tengo. Aunque tú ya lo sabes. 

No estarás sola. Yo estoy contigo primi. No estarás sola, porque ya has despertado a muchos durmientes. Por que ya has hecho tanta distancia y tantos combates que podrías ser guerrillera. Si no fuera por que la guerra es contigo misma. Y esa es la peor de todas. Pero es la vida primi, o eso parece. Hay que luchar contra uno mismo muchas veces. Y no siempre se gana. Hay mil batallas a la vuelta de la esquina, y tienes razón, a veces ya cansa.
Pero sabes qué primi?  Toda la calma del mundo te acabaría aburriendo.  


Tú tienes en las manos lo que siempre se busca. Tu eres la clave y la llave, de ti misma. La que de las dos se llevó la suerte. No te quejes, no te esperabas que en el pack venía la mala y la buena.   

Los tiempos difíciles son realmente los buenos primi. Es donde se ve más claro. Coge las manos, que toda la ayuda es poca. Y toda es buena si te empujan para arriba.

No estarás sola, porque iluminas el todo y la nada.  

" No estarás sola,
te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes,
la gente a la que despertaste en cada viaje,
los que dormían en las calles,
a los que preguntaste,
por su esperanza, por su desastre"



Canción: No estarás sola, Ismael Serrano

martes, 8 de marzo de 2016

Como luchar contra el viento


Devuelve a tu boca,

todo lo que le has quitado,
mira que callar engancha

dijo un mudo a un temerario.

Quiero para ti la prisa
quiero un tropel de palabras,

quiero el vocablo molesto,

también el que se te atasca.

Quiero un por ti me muero,
el sonrojo y el deseo,

lo que no confesarías,
las palabras y las ganas.

 
Quiero que bebas del río,
que te devuelva el anhelo.

El beso que te despierte,
la rabia y el desconsuelo.

 
Lo malo es que lo tuyo
es como luchar contra el viento

por más que no quiera quererte

tu mano me revuelve el pelo.

 

 

 

 

lunes, 7 de marzo de 2016

Las palabras sin voz

En realidad esto no es bien bien una entrada. Es sólo un obligarme a escribir.  Llevo tiempo en fase letargo. Y no es falta de palabras, o de ganas. Es falta de voz.

Así que dos frasecillas para ir cogiendo el hábito. O las ganas. O lo que quiera que me haga volver a escribir. Debo ir por buen camino, por que he vuelto a leer.

Benditos libros, benditos autores. Hasta los malos!. Porque si son capaces de arrancarme una crítica, es que no son tan malos.

Canción:

Atunes en el paraíso, Javier Ruibal





 

lunes, 21 de septiembre de 2015

"Como un dolor de muelas" ... añorando al mendigo



"Como si al fin un buen poema me saliera..."
o como si me hubiera creído que porque me suenen bien dos rimas que pensé en un descuido,  ya tuviera algo que decir.  O realmente nunca he querido decir nada.

Será que me siento como si aguantara yo sola todas y cada una de las cuerdas de una red. Y tengo que hacerme elástica. Y esto es una de esas cosas mías que dice que no entiende el mendigo. Y siempre me parece que es la persona que más me entiende, aunque su forma de ver las cosas esté a años luz de la mía.  Y a veces hasta me parece que vivimos en diferentes esferas. 

Que voy a hacerle, le echo de menos. Yo soy de afectos contados, y él una de las piedras más preciosas que tengo.