Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

miércoles, 23 de octubre de 2013

y llovió como cortina de humo

Me sobraban dedos
para decirlo por escrito
pero me hacían falta
para sacar cubos de agua
los de mi propia casa,
que no está libre de goteras
ni de pecado.


Y llovió tánto
que inundó todas las calles
y me faltaron manos y motivos
- a quíen salvo primero?
y no lo tuve claro.
No ví a nadie
que estuviera
libre de pecado
por más que quisieran
limpiarse las manos.

mándame en un sobre, Manolo García

A mi prima,

Tu roto de costilla
el trozo que no cuadra
el arreglo que dios sabe aquel día
intentaste trece veces

y trece decían es mal número
ponle catorce, no lo dejes
aunque sea para que no se diga
y acabes con el desbarajuste

Y si no,
tira de sacos
de los de dormir,
no malpienses
de tuercas
de tornillos varios
con los que te sobren
mándame en un sobre
-los clavos-
si tú no has podido
yo ni me molesto en intentarlo,
otro trasto roto
que cualquier día tiro
cuando lo busquen
a mí que me registren!

Canción: zapatero, Manolo García



 

En el pais de las vacas sin ojos, Eugenia Rico

A las mujeres que tienen prohibido mirar
a ésas que no pueden levantar la vista
a aquellas que les vendan los ojos
a las que no tienen ni siquiera el derecho a existir
a las que si tienen la suerte de no ser ahogadas por su propia familia, les deben a éstas "el favor" de arruinarlos para comprarle un marido.

"Levanta la vista,
para ver otros ojos,
eso si,
con precaución,
otros campos,
otras tierras
otro camino,
otro desierto
otro barco
otro tren
otras manos
que te lleven
dónde puedas tener
al menos,
el derecho a mirar"
sin que por ello
tengas que quedarte sin ojos".


En el país de las vacas sin ojos, Eugenia Rico

 

martes, 22 de octubre de 2013

Colibrí,

Colibrí, quise dibujar tu vuelo
pero no doy por buena
letra ninguna.
O me paso con el azúcar,
y el dulcito no me gusta,
o me disgusta la falta
de temperatura.


Y tus alas siguen al aire
mientras mis letras acaban
cogiendo polvo,
a la espera de mejores musas.



La virgen de los estribillos de ti me guarde
(y de ti me libre)
que las musas
como la suerte,
son caprichosas y esquivas,
como las brujas,
también como las brujas.



por eso aquí no hay
ni ensayo, ni coplilla,

a buen lector
buenas letras.


Afortunada sea
bruja o musa
la mano que a tu mano
destellos saca