Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

lunes, 29 de junio de 2009

y cómo llovía!

La noche en que murió llovía a cántaros. Pero no era la lluvia fina del norte. Era un llover con ganas. Estuvo todo el día lloviendo a ratitos cortos, como siempre vamos. Cuando aparcamos, al lado de la concha, casi milagro, empezó llover en serio.
No te creerás que tuve un pensar algo viene.
Casi a las doce de la noche, camino del hospital en el coche, no se veía apenas del agua que estaba cayendo. Impresionante ese llover.
En la misma puerta cuando llegamos, en la entrada de urgencias, le dije a ella, "ya casi creo que no hace falta correr". Yo creo lo mismo, me contestó ella.
Cuando te ví, ya no me hacía falta hablar con ningún médico.
Tuviste suerte, esa noche llovió, como si se acabara el mundo.

jueves, 25 de junio de 2009

Con frase de escarlata

Este puto calor me está matando. Quien fuera invierno directamente. Entre esto y el tema de la esmeralda que me está desbordando, me voy a por tabaco cualquier día. No me extraña que alguna gente vaya. Hay veces que es que es pa ir y no encontrar el estanco. No voy a ir claro. Y no puedo dejar tirada a la esmeralda. Pero de verdad que no sé cómo salir de esto. Y mis amiguitos preferidos, los vértigos, dando por saco, casi iría mejor decir por culo directamente, ahora, que contando sólo el calor, ya me pilla pero bien.
y aki andamos, ya veremos cómo hacer. Con frase de escarlata "ya lo pensaré mañana".
Ara, que el don ese de estar en dos sitios a la misma vez, no lo tengo. Ni ganas no creas. Ese puesto que se lo quede Dios. No voy a ser yo quien se lo quite.
Total, mejor no pensarlo. Y si lo piensas bien, ella se quedaba la tierra roja de Tara. yo, me voy a quedar con su frase.
Me va a cumplir el plazo y el marrón me va a ir a negro. Nada, a ver si vamos despertando a los durmientes, y viajecito de los cojones otra vez. No es por el viaje. Es que a mi lo de las prisas....como que me agovia por decirlo a la catalana.
Quien fuera invierno directamente.

martes, 23 de junio de 2009

que encanto de encanto

encantadora, tu media sonrisilla
a lo James, pero sin Dean
con tejanillos
sin sombrero
sombrillitas
las que vigilas
y que encanto!
cuando te distraes un poco
y lo sacas de paseo
que encanto!

jueves, 18 de junio de 2009

El tesoro, de Miguel Delibes

Entre una cosa y otra,
a mí, perder me molesta.
Pero mucho.
Por eso, me aplico el cuento
"si no sabes perder...más vale que no juegues".
Pero más aún si andamos cambiando reglas.
Bastante tengo con la que tengo, para tener nuevas.
Y el arte del enredo, ¡que dón el de algunos!
para mi hubiera querido yo ése,
¡eso si que es arte!, ni comparación con...
con nada. Eso es arte puro, y para eso hay que ser,
por lo menos, "elegido de los dioses de la verbigracia".
Hasta en el mús,
me jode que me ganen por la mano,
- que se la cortaría directamente-
"peligrosilla eres"
- no lo sabes bien.
Es por eso que soy de pocos juegos.
Y al final,
la vida es puro juego.
Y todo viene a ser,
para que lo entiendas
con palabras sencillas,
- que ésta-, ya sé,
no es mi especialidad precisamente,
como ver que cartas te han tocado,
que piezas te han comido
quíen lleva la mano,
quíen el farol,
o el camino más corto.
Las cartas que te falten,
tú veras,
quíen te las presta,
o a quíen se las robas.
Ten en cuenta,
que robar es un delito,
y penado,
y lo que te presten,
lo vas a acabar pagando,
normalmente,
con altos intereses.
El delito,
viene a ser,
"que te pillen,
cogiendo prestado".
Que Dios te bendiga mijito,
con el don,
cualquiera que sea,
pero, si puede ser,
ya puestos a pedir bendiciones,
y en tiempos de ofertas
que los tiempos buenos suelen durar poco,
que en el pack
incluya el de la "verbigracia".

...para entender esto, igual te cuesta un poco.
No te leiste "el tesoro", de Miguel Delibes, y encima me perdiste el libro.
Ahora ya pasa directamente, a " la vida sobre ruedas".

El tesoro, Miguel Delibes

" En un capítulo del libro, Delibes va contando como su padre le hacía dar vueltas por los alrededores de la casa para que aprendiera a ir solo en bicicleta. Cuando aprendió, él, lo mismo que su hermano, sobre todo, debían aprender a dar esquinazo a los policías municipales que si los pillaban les cobraban la tasa de matrícula del vehículo."

.De todos sus libros, por lo demás, sigo diciendo que me quedo con "el tesoro".
Y sigues sin saber cúal es el tesoro.
Si cuando empieces a leer, acabas hasta el final, te lo digo yo misma. Entonces si habrás pillado el camino corto. El largo, era leer el libro entero.

lunes, 8 de junio de 2009

no sé leer, no sé escribir, pero conozco todas tus palabras

Me encantó ver esa carita tuya. Pero me trajiste un recuerdo. El único que no quería. Yo, que de llorar soy poco. Y tú, quien menos sabe de esa historia. No sé si llegaste a darte cuenta. Y al final me despedí, sin hablarte. No llegué a contarte nada. Nada, de lo que quería hablarte.
Será, como siempre, el mendigo, la única persona a la que le voy hablando. A ratos, a palabras sin contar. Con respuestas muy cortitas. Pero no te creerías, que su memoria de pez, tiene bronquios, que llenos de humo, me suelta frases que dije hace años, y repite, palabra por palabra lo que dije.
¿ Ves como sé la diferencia entre oir y escuchar?, me dice algunas veces. Claro, no tengo dudas de eso. Si no, no me tomaría la molestia de buscarte. Ya sabes que soy limitada en sociabilizarme.
Y hay personas que necesito. Y mi mendigo es uno de esos iris, que necesito. Sobre todo cuando tengo en la garganta alguna espina. Y me basta con decirle: ¿cómo va tu monopoly, te has comprado alguna calle?. Y me dice: ninguna. Son todas mías. Lo único que no tengo es el campo.
Menos mal que me mandaste ese mensaje, me dijiste la última vez. ¿Cómo sabías que era yo quien lo mandaba?. Y dijiste: no sé leer, no sé escribir, pero conozco todas tus palabras. Sé que de cada diez, nueve son mentira. Sé que serás, la única que dirá la verdad, cuando todos me mienten. Pero irá escondida, entre un historia cualquiera que te inventes, como si fuera un crucigrama de esos que no hago.
Palabra sin letras que rima con tus ojos:
......