Joana Raspall

Estimo les lletres
que formen els mots,
els llavis que els diuen,
i el cor que els entén…
perquè als mots hi ha
l’anima

de tota la gent

Detente un punto, pensamiento inquieto

Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Si pudiera .... (otra versión de un escrito a lápiz)

"Si pudiera cambiar el mundo,
bajaría el cielo a la altura de tus dedos
Y pintaría la risa
en cada rincón de tu amanecer.

Borraría las fronteras amor
todos los caminos serían tuyos!.
con cabañas en el monte
para que acabaran tus miedos.

Te dibujaría los sueños
con azúcar de caramelo
para llenar de color
todo lo que tú mires"

I.



A Josu,
el niño de mis ojos

Para ti

Si pudiera hacerte entender no sé con que palabras que sólo tienes que mirarlo. Por que está delante de tus ojos. Que busques, donde sea que esté. Seguro tienes más letras de las voy a tener yo en la vida. Más palabras de las 40.000 más o menos registradas. Si juntando vocales o mezclando sílabas, pudiera de alguna forma explicártelo, creo que de verdad habría hecho algo importante en la vida.
Con la "empatía" que conseguí entender gracias a ti, veo que lo que para mí es tan simple, para ti es un mundo. Y el "mundo" de ciencias que tú entiendes, es el que yo he dado mil veces por imposible. De esa parte, daría 4 sinónimos por cada número. Y otros 4 antónimos para resolverlo.
Pero ya ves, lo máximo contigo es un masimo de raiz cuadrada. En un ajedrez no llego ni a las tablas. Y me dices: ala has perdido otra vez!. Y de verdad me crecerán alas. Ni con Delibes conseguí nada. Y si no han podido los poetas ni los que de verdad saben escribir hasta aquí llegamos.
i fuimos de vacaciones i estava en las vacaciones i iva a jugar i termino entendiendo que necesito otros términos para que me entiendas.

Te diste cuenta muy rápido de que si yo miro un mapa es por algo. Por eso estoy convencida, de que es cuestión de tiempo. Algo que le llaman imaginación. Y si consigues tenerla en tus manos, no necesitarás nada más en la vida.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

recuperando colores

Un gusto que Galicia nos visite. Tengo que decir que solamente he ido allí una vez. Y no es un sitio que esté entre mis preferidos. Fuí porque había dado mi palabra.
Ni recordaba que allí había otra persona a la que podía haber visto también. Una familia a la que quiero. A la que queremos desde hace mucho tiempo.
Por medio de mi trabajo, y como internet es como una esponjilla, a menudo me he encontrado hablando con gente que jugaba conmigo en mi barrio. Personas que no veía hacía 20 o 30 años. Hoy he recibido una de esas llamadas. La noticia era mala. Pero ha sido un gusto hablar con alguien que como yo, vivía en mi barrio cuando todavía estaban haciéndolo. Cuando no era más que monte y poco más, y la calle era prácticamente nuestra. Es una alegría que alguien a quien hace 30 años que no veo, se tome la molestia de comunicarme algo así en persona.
Es poco decir "te echo de menos". Con ellos, es como faltarte colores para dibujar. Diferentes matices de un rosa. Por que no había parques, y todo lo verde y marrón lo hacíamos "cuadrao", y pasaba a ser rosa.

- Oye, y la M de qué es?
- De María.
- Siempre fuiste igual

jueves, 27 de octubre de 2011

NIÑATOS, Albert Castillón "Ciutat de tots"

Los acusados del asesinato de Marta del Castillo entran y salen de la Audiencia de Sevilla en coche policial, que les recoge y les devuelve a su casa para que no corran ningún peligro. Los tres saben dónde está el cuerpo de Marta, pero callan para que no les perjudique en el juicio. Ninguno de ellos muestra arrepentimiento ni pide perdón a la familia, y están seguros de salir en
pocos meses o años de este «problema», como ellos lo califican. El juicio, casi televisado, nos muestra que la Policía lo hizo mal, el Fiscal no les acorrala a preguntas y el juez parece que no esté en la sala.

A ellos se les protegen todos sus derechos, mientras a la familia de la víctima se le han vulnerado todos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Ópera 3

El guapito con las gafas a lo intelectual, me había puesto un papel en la mano con su número de teléfono y su nombre, en nuestro segundo encuentro. Tenía en la cabeza y en la boca grabados esos números. Tenía el sabor de su aliento y su semen entre la lengua y los dientes. Su olor en mi recuerdo. Y en mi mente sus manos pegadas a mi cuerpo.

Intentaba no pensar en él, pero sé que andaba con cara de atontada. Gracias a Dios que yo suelo llevar un aire de despiste. ¿Se nota el deseo a simple vista?. Moni me diría que sí. Siempre dice que a polvo que te vienen las ganas, polvo que aproveches, que luego esas cosas se notan.

¿Llamarle?, ni drogada.

¡Y las cosas que tiene la vida!. Lo cuentas y no te creen. Fuimos al Corte Inglés, una mañana, mi novio y yo. A comprarse no sé que tontada para guardar los discos. Y ahí están ellos. Unos pasos delante nuestro. La rubia fina, guapa, porque lo que es verdad, es verdad, y el guapito con las gafitas. ¡Lo que me excitan a mí los tíos con gafas!. Debe ser algo del subconsciente.

Le digo a mi novio que voy a mirar la ropa, y nos encontramos en media hora allí mismo. El guapito ya me ha visto, y a los dos segundos viene detrás de mí, en la misma dirección.

Cojo tres o cuatro conjuntos en la sección de lencería. Entro en el probador más apartado. Braguitas rosa chicle, sujetador a juego con blonda negra. Medias finísimas de encaje. Pues la verdad, puesto no queda mal.

Y ahí está él. Entra y cierra con pestillo.

Me mira y en vez de besarme me mete la lengua hasta la garganta. Me coje del pelo, tirándome la cabeza hacia atrás, y va dándome besos y mordiscos por el cuello. Baja por el pecho, me acaricia. Todo él se vuelve manos.

Le digo que me hace daño, sin protestar mucho. Me ha pillado por sorpresa. Al oído, me escupe unas palabras:

- eres una niña muy mala princesa. Me has hecho venir hasta aquí. No te irás hasta que me corra por lo menos dos veces. Y te la voy a meter tan adentro, que se te van a quitar las ganas de andar calentándome.

Ya me tiene contra la pared, me ha separado las braguitas rosa chicle, sin quitármelas. Me tiene inmovilizada totalmente. Se agacha, y me acaricia un poco, con una mano. Tan suavemente que me sorprende. Luego pasa su lengua por mi clítoris de tal manera que me llega un orgasmo sin apenas darme cuenta.

Se ríe descaradamente.

Me da la vuelta, está desnudo completamente. Tiene la verga tan dura, que apenas me atrevo a respirar. Y tiene toda la intención de metérmela por el culo. Sigue con los besitos, por la nuca, por el cuello, me acaricia el cuerpo. Me suelta un momento, y me susurra:

- ¿quieres salir princesa?, sólo tienes que abrir la puerta.

Me besa suavemente en la mejilla, y parece que da por hecho que mi tiempo de escaparme ha pasado. Vuelve a inmovilizarme sujetándome los brazos de tal manera, que es imposible ya soltarme. Pero me excita muchísimo verme así. Me está penetrando por detrás. Empuja tan fuerte que hasta parece que tirará la pared. Me va diciendo bajito que voy a pagar por las dos tardes que lo enfermé en la ópera. Que voy a recordar "Aida", por mucho tiempo. Se está corriendo, y noto su semen caliente. A la misma vez está jugando con su dedo buscándome el famoso punto G.

Vuelvo a tener un orgasmo. Sin poder evitarlo empiezo a correrme yo también.

Se escucha una voz femenina diciendo su nombre, llamándolo.

Tirado en el suelo, empieza a vibrar su móvil.

Me suelta, me da la vuelta, me ajusta las braguitas rosa chicle. Me da un dulce beso en los labios. Entonces me desliza las braguitas por las piernas y me las quita. Se acerca a mi oído.

- Me falta el final princesa. Te guardo yo las braguitas. Me ha gustado mucho el color. No quiero que las pierdas.

(Continuación a "Ópera 2", de un escritor excelente en todos los campos)

martes, 25 de octubre de 2011

Si sabes,

Que me gustan,
tus labios, siempre atrevidos
son como de turmalina
entre tu verde y mi rosa
melaza con las espinas
de química complicada
y "tratamiento" de rimas.

y olvido es una palabra
reñida con los suspiros
un tango y abrázame fuerte
que hasta tu descaro me gusta
a mordisquitos te perdono
(acerca un poco el oido)
que ni facetas distingas

jueves, 6 de octubre de 2011

Se te olvidó la boca

Para irte en silencio
después de tanto alboroto
que arte los "corridos"
hilvanando tan fino

Y en la bolsa los labios
dimes que te digo
el caramelo de azúcar
y algun verso perdido

Y derecho a la taberna
que lo mismo hace
de purgatorio que de cielo
pediste -dos de "yelo"
que la h me la quedo-
por decreto propio

Y hecho con prisa el hatillo
olvidaste la boca
que entre el eco de palabras
y lo que apura la saliva y el almíbar
no hay forma de callarla
ni baúl que le adapte la forma

miércoles, 21 de septiembre de 2011

También yo, arrieros somos

Y lo que me jode que nos encontremos. Dicho sea de paso nada me toca más los cojones que tener que sacar de la manga el lado de la buena educación, sin tener ni putas ganas. Vamos, cuando me conviene.
Pero ay!, también yo soy pura hipocresía.
Por que de verdad de la buena que arrieros somos...y por el camino nos encontramos. Y eso que a simple vista no parece pequeño el mundo. Lo mismo es que como a mí la geografía sólo me interesa cuando va con mis intereses...
también yo soy puro interés.
Y ahora que los tiempos de maleza (que grande Aute!) llevan tiempo comiendo terreno entre la maleza, pensar que aquel día me pilló adormecida en la tumbona, es de risa. Bien sabes que lo bueno de llevar un despiste continuo es que siempre tienes la pinta de adormecida en la tumbona. Y para el caso hasta Dios me dió la mano ese día, por que me vengo a encontrar al justiciero del arriero/a diciendo (o viniendo a decir): "arriero somos y mira por donde nos encontramos en la piscina". ¿Qué mejor sitio para que no se note lo que me jode encontrármelo?. ¿Quíen no tiene pinta de adormecido en una piscina?. Justamente quien está en la tumbona desde que llego, y que me ha visto nada más llegar. Que por el rabillo del ojo del culo (por que se tumba boca abajo) me está mirando. Y aquí entra la sensación de seguridad, como si estuvieras con el pastor alemán y el labrador. Pensándolo bien yo estaba en la piscina, y el arriero nó. y eso mismo es lo que el justiciero le diría luego al arriero,
También yo soy pura fachada.


- Hola que tal ...
- Bien gracias, y tú?

No me importa que se notara que no me interesaba lo que me contestabas.



Pongamos que hablo de mí.

miércoles, 25 de mayo de 2011

La casa del pueblo

Era una casa grandiosa. Tres plantas y buhardilla. Pero siempre estábamos en el patio o la cocina-comedor. El salón era sólo para las visitas. Las habitaciones sólo para dormir. Eso entre comillas, claro. Había tántas, que yo, como niña, no me cabía en la cabeza semejante cantidad de habitaciones, y un sólo lavabo, hecho como a ratos, y con restos de material. Y para más molestar en el patio. Se cruzaban doscientos metros de casa para llegar. Se te quitaban las ganas de usarlo. Y aún los otros niños nos llamaban " los del lujo" por tenerlo.

Cuando "limpiaron" mis tíos la casa, tras la muerte del abuelo, malvendieron todo lo de la buhardilla. Lámparas rotas, cuadros de la abuela, colchones de lana...y un largo etc.
Mi madre, mujer de las de no tirar nada, creo que hasta lloró, cuando vió el vacío.

- Ahora sí, se me fueron mis padres, dijo en susurros.

Cogió un viejo cuadro, apartado para tirar también. Lo limpió como si fuera plata. Al ver roto el marco, lo intentó arreglar. Sin poder claro. Entonces se le pusieron los ojos como platos, y empezó a llorar. Del marco roto, estaba sacando billetes doblados cuidadosamente. Dinero de curso legal.

- Fíjate María, me dijo sacando los billetes.

Recordé al abuelo cuando nos decía a los nietos:
- A los recuerdos, siempre los llaman trastos viejos

a mis abuelos por supuesto,
cualquiera que sea el dia, el mes, o el año
Sábado, 23 de Mayo de 2009 17:36

miércoles, 27 de abril de 2011

Tu nombre vestido de invierno
desnuda cualquier alfabeto
y rozar esos labios
es como quedarse sin beso
las yemas de esos dedos tuyos
que de escarcha parecen
distantes,
lejanos,

y sin embargo,
tu cuerpo se adivina almendro
calor de mayo
que avanza sin prisa
arrancará camisetas y bragas
pubis desnudos
y Troya acabará ardiendo
allí, aquí, en cualquier lado

martes, 5 de abril de 2011

"Leyendo las páginas económicas", Rodolfo Serrano

Me preocupan las cosas cotidianas. El instante
en que la tarde se para por un beso.
Ese segundo en el que un hombre encuentra la tristeza agazapada entre cifras oficiales. O ese roce de una piel que se somete a una caricia.
No sé de grandes cosas.
Y hasta ignoro lo que vale tu boca a precios de mercado. Ni siquiera sería capaz de calcularte en términos de euribor el porcentaje exacto de mordiscos que me tocan esta noche.
Me parece, mi amor, que están las cosas jodidamente mal. Así que ahora, vencido y cautivado por tus labios, me entrego a la derrota y abro nueva hipoteca a tu nombre y si es posible con vencimiento eterno entre tus piernas.

Rodolfo Serrano

martes, 1 de marzo de 2011

De educación escolar

La única vez que te di la razón sin cambiarte una coma, fue cuando acepté que las matemáticas eran perfectas.
Pero como siempre te dije, prefiero imperfectas las letras, que eternos logaritmos.
Y a aquellos que niegan camino a las letras, no se les puede explicar, que si quieres un plural no escribas el uno, y que si pides dibujo, mejor o peor pero te harán un dibujo. La imaginación o el presuponer no se sobreentiende, y menos en ciencias.
Ante la sinrazón, el refranero español "dime de que estás presumiendo..."
...que te voy a decir, que antes de corregir, déjame que te enseñe lo que quiere decir definir, para que tu cultura general, no se límite a lucir tu linda caligrafía a la hora de escribir cuando se trata de números. Con mi pobre cultura general, aún así escuché, a los que fueron más allá de estadísticas.
"¿Cual es la razón, por la que dos niños educados en el mismo entorno, tienen diferente comportamiento?"

El fracaso escolar, ya tengo mis dudas,  no sé si es fracaso de profesores, de padres, o de las dos partes. La educación, de aquellos que se cansan de decir que debe ser "conjunta", y que no están para educar sino para enseñar, se olvidan de que el ser humano tiene tendencia a imitar comportamientos. Si el educador escolar se limitar a adoptar un comportamiento de dejadez ante el poco interés del alumno por la materia, éste, lo más probable es que imite su comportamiento, y su nivel de interés sea todavía más bajo, o nulo.
Me preocupa la educación de mis hijos, pero me preocupan todavía más las cosas que aprenden.

lunes, 28 de febrero de 2011

flores para Florinda

En zapatillas dejarías,
no sólo a Hernán Cortés.
Colón, a tu vera
era un pardillo cualquiera.
tú si que hubieras conquistado
a golpe de sonrisa.
y sin biblias ni pecados
En calzoncillos y bragas
a muchos de bajo vuelo
y grandes aires dejarías.
que profeta en su tierra
no puede serlo cualquiera
por mucho que se paseen
por la ciudad de "los patos"
... y la oca!

jueves, 10 de febrero de 2011

Tratado de impaciencia

Dos tés para Sancho
que le tiritan los nervios
desde que el cuerdo de su amo
vuelve a los juegos de dardos

Como ya ni se fuma
están pobres las cantinas
me gustaba cuando al menos
le ponías gas al agua


Canción: Tratado de impaciencia nº 10, Sabina




martes, 8 de febrero de 2011

"chatoyance"

No espero que por mí te partas la boca
el cuarzo, aunque se pula
no deja de ser cuarzo,
el piolin tiene el don de la gracia
y el chatoyance,
hay quien cree que es ojo de gato
y quien piensa
que del tigre viene el felino.
Tampoco espero un tango contigo
Si me pongo zapatos de tacón
es por que soy muy presumida
eso,
no voy a negarlo
-cuando ando-
yo marco el paso.

jueves, 27 de enero de 2011

La sombra del Sol

El sol tenía un imperio
y la imperiosa necesidad
de lucirlo,
Y se creyó tan alto
que pensó que llegaría
-solo- a donde quisiera.
Que las puerta las abría
con cualquiera de sus rayitos,
y a ratitos,
-como el que vigila su hacienda-
daba una vuelta a su sombra.
Sólo que nó la tenía.

Canción: No es la canción, es quien canta, "grandioso" cante lo que cante



viernes, 14 de enero de 2011

"23 hombres en la vida de una mujer”, o "MIS HOMBRES Y YO" de María Rosa Muñoz Codina

Las mayúsculas
para quien cuenta
y no deja que la cuenta le repasen,
de minúsculos escritores
dedicados al comercio
tenemos de sobra.

que el metro
debía ser sólo
cosa de modistas
y lo comercial
de comercios
y ya los comerciales
modistos parecen .

Y el escribiente
deja de escribir
y se vuelve contable
bajo el martillo del sastre.


Libro: "23 hombres en la vida de una mujer"
"mis hombres y yo"
De María Rosa Muñoz Codina,
excelente escritora