Los acusados del asesinato de Marta del Castillo entran y salen de la Audiencia de Sevilla en coche policial, que les
recoge y les devuelve a su casa para que no corran
ningún peligro. Los tres saben dónde está el cuerpo
de Marta, pero callan para que no les perjudique en
el juicio. Ninguno de ellos muestra arrepentimiento
ni pide perdón a la familia, y están seguros de salir en
pocos meses o años de este «problema», como ellos lo califican. El juicio, casi televisado, nos muestra
que la Policía lo hizo mal, el Fiscal no les acorrala
a preguntas y el juez parece que no esté en la sala.
A ellos se les protegen todos sus derechos, mientras
a la familia de la víctima se le han vulnerado todos.
Detente un punto, pensamiento inquieto
Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen
[...]
Rosalía de Castro
jueves 27 de octubre de 2011
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5 comentarios:
Da mucha rabia, ya sé que no se debe legislar en caliente pero ¿no podría ir la no aparición del cadaver en contra del asesino y los complices cuando se considere probado que son culpables?
Un beso.
forajido, sin comentarios. Apoyo el escrito de Albert Castillón con todas las palabras. Y aún ha sido respetuoso.
No hay ni una sola vez que pase por el río Guadalquivir, uno de los sitios donde dijeron haber dejado a Marta, que no la recuerde...Es un sinsentido, es cruel, es inhumano lo que le hicieron a ella y lo que le siguen haciendo a sus padres. Merecen el peor de los destinos, y sufrirlo día a día en una larga vida sin amor, sin libertad y sin sol. No me gustan, no me siento con ganas de comprenderles ni aceptarles en una sociedad que por desgracia no sabe qué hacer con este tipo de criminales. Siento haber entrado así, pero no pude reprimirme al ver el post.
Paso para saludarte y mandarte un fuerte abrazo. Casi nunca coincido en messenger y no sé apenas cómo te va. un beso fuerte, y espero que todo bien, guapa!
Guapita tú puedes entrar como quieras.
"No me gustan, no me siento con ganas de comprenderles ni aceptarles"...sinceramente a mí tampoco me gustan y se rien a la cara descaradamente no sólo de la sociedad sino tambíén de esos padres que yo creo no hay peor cruz que la que tienen.
Besotes,
I.
pd. Todo bien, los vértigos dan por saco bastante, pero el tema está "controlado" (vía drogas claro!)
Pues espero que sigan mejorando aunque sea vía drogas...me alegro de leerte! Un beso muy grande...y ojalá estos padres descansen, y los asesinos paguen con una vida muy triste...hablamos!
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